Todas las imágenes son cortesía de Scott Ramsey Kyle.

En 2009 una de sus colecciones se paseó por la Semana de la Moda de Londres, pero, desde entonces, ha decidido llevar su proceso creativo a otros horizontes: mejor dicho, dejar de apuntarle al protagonismo en el mundo de la moda.

En su búsqueda, Scott desempolvó la colección de revistas y empezó a realizar los collages que ahora llenan su página de Instagram.

Para saber más de su relación con el porno gay, la moda, y su proceso creativo, me puse a hablar con él por chat, después de que mi pésima conexión a Internet no nos dejara hablar por Skype. n estas imágenes hace un año aproximadamente, como parte de la investigación que estaba haciendo para mi doctorado. Mis estudios estuvieron muy enfocados a los textiles, y siempre, en la moda, y en general en mi trabajo artístico, lo que he hecho ha sido un trabajo muy intenso y ornamental de bordado.

El trabajo que hago es sobre papel: tomo las imágenes del porno que coleccionaba cuando era adolescente y las intervengo con diferentes texturas, como hilo y lana, para crear los patrones. Es chistoso porque cuando trabajo con las revistas y con estas imágenes no tengo ninguna reacción particular.

Tal vez es por el hecho de que tengo un lado sexual más desarrollado y soy un adulto.

Cuando era joven estaba completamente obsesionado con estos hombres inalcanzables, pero ahora me siento un poco alejado.

Entre más tiempo pasa me la paso yo mirando imágenes de hombres o de penes: cada vez se van volviendo menos sexuales. En cierto modo, lo que me despiertan es nostalgia de la época en que las coleccionaba y las miraba.

Hoy hay un montón de aplicaciones como Grindr con las que puedes enviar una foto desnudo, o una selfie, a los minutos de haber empezado una conversación con alguien.

Recuperar las imágenes de esta revista es como volver a una época en que esa interacción era distinta.